miércoles, 19 de abril de 2017

Decreto que regula la obtención de los títulos de ESO y Bachillerato

Proyecto de Decreto

http://www.magisnet.com/pdf/titulos.pdf
 
Está sujeto a variaciones hasta su publicación definitiva.
Estos son los puntos clave.  Actualizaremos información.


Artículo 2.  Título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria.

1. Los alumnos y alumnas que hayan obtenido una evaluación, bien positiva en todas las materias, o bien negativa en un máximo de dos, siempre que estas no sean de forma simultánea  Lengua Castellana y Literatura y Matemáticas obtendrán el título  de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. A estos efectos:

a) La  materia Lengua Cooficial y Literatura tendrá la misma consideración que la materia Lengua Castellana y Literatura en aquellas Comunidades Autónomas que posean lengua cooficial.

b) Solo se computarán las materias que como mínimo el alumno o alumna debe cursar en cada uno de los bloques, según la normativa básica.

c) En relación con aquellos alumnos y alumnas que cursen Lengua Cooficial y Literatura, solo se computará una materia en el bloque de asignaturas de libre configuración autonómica, con independencia de que dichos alumnos y alumnas puedan cursar más materias de dicho bloque.

d) Las materias con la misma denominación en diferentes cursos de Educación Secundaria Obligatoria se considerarán como materias distintas.

2. En el título deberá constar la calificación final de Educación Secundaria Obligatoria. La calificación final de la etapa será la media de las calificaciones numéricas obtenidas en cada una de las materias cursadas en Educación Secundaria Obligatoria,  expresada en una escala de 1 a 10 con dos decimales, redondeada a la centésima

Para alumnado procedente del extranjero, que haya cursado PMAR o FPB la cualificación final se hallará según indica el proyecto del decreto

Artículo 3. Título de Bachiller

1. Para obtener el título de Bachiller será necesaria la evaluación positiva en todas las materias de los dos cursos de Bachillerato.
La calificación final de la etapa será la media aritmética de las calificaciones numéricas obtenidas en cada una de las materias cursadas en el Bachillerato, expresada en una escala de 0 a 10 con dos decimales, redondeada a la centésima.

2. El alumnado que se encuentre  en posesión de un título de Técnico o de Técnico Superior de Formación Profesional o de Técnico de las Enseñanzas Profesionales de Música o de Danza podrá obtener el título de Bachiller cursando y superando las materias generales del bloque de asignaturas troncales de la modalidad de Bachillerato que el alumno o alumna elija.

3. En los supuestos a los que se refiere el párrafo anterior, la calificación final de la etapa se obtendrá del siguiente modo:

a) P ara el alumnado que obtenga el título de Bachiller por encontrarse en posesión de un título de Técnico o de Técnico Superior de Formación Profesional, la calificación final será la media  aritmética  de las calificaciones obtenidas en las materias generales  del bloque de asignaturas troncales de la modalidad correspondiente, expresada en una escala de 0 a 10 con dos decimales, redondeada a la centésima.

b) Para el alumnado que obtenga el título de Bachiller por encontrarse en posesión de un título de Técnico de las Enseñanzas Profesionales de Música o de Danza, la calificación final  será la media aritmética de las calificaciones obtenidas en las materias generales del bloque de asignaturas troncales de la modalidad cursada y de las asignaturas de los cursos 5º y 6º de las enseñanzas profesionales de Música o de Danza en la correspondiente especialidad, expresada en una escala de 0 a 10 con dos decimales, redondeada a la centésima.
En el caso del alumnado que haya accedido directamente a 6º curso de las enseñanzas profesionales de Música o de Danza, para el cálculo de la nota media serán consideradas las calificaciones de las asignaturas de dicho curso y de las materias generales del bloque de asignaturas troncales de la modalidad cursada.

4. En el título deberá constar la modalidad por la que el alumno o alumna hubiera cursado el Bachillerato, así como la calificación final de la etapa.

La Disposición adicional cuarta, modifica cuestiones relacionadas con la Educación de personas adultas

«Disposición transitoria única.
Hasta la entrada en vigor de la normativa resultante del Pacto de Estado social y político por la educación, las condiciones para la obtención de los títulos de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria y de Bachiller serán las establecidas en el Real Decreto-ley 5/2016, de 9 de diciembre, de medidas urgentes para la ampliación del calendario de implantación de la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa y su normativa de desarrollo.»

Campamentos exclusivos para personas con discapacidad. Galicia.

Convocatoria 2017


http://xuventude.xunta.es/uploads/docs/CAMPAMENTOS_DISCAPACIDADES/campamentos-2016.pdf

Requisitos
Tener reconocida una discapacidad con un porcentaje igual o superior al 33%.
Tener una edad comprendida entre los 11 y los 40 años.
Tener cumplida la edad mínima establecida al inicio del turno y no superar la máxima a su finalización.
Estar empadronados en algún ayuntamiento de Galicia.
No presentar trastornos que puedan alterar la convivencia durante el transcurso de la actividad.
Tener una capacidad mínima de comunicación y de participación en las actividades que se van a desenvolver.
Tener una movilidad acorde con las características de la instalación que solicita.

Servicios ofertados
Alojamiento en albergue, residencia o apartamento, según el destino solicitado.
Manutención en régimen de pensión completa.
Programa de actividades de animación sociocultural.
Material necesario para la actividad.
Equipo técnico de personal especializado en animación sociocultural, actividades de tiempo libre y náuticas.
Atención sanitaria de primeros auxilios y seguro de accidentes.

Campamentos:

http://politicasocial.xunta.gal/web/portal/planseprogramas?p_p_id=ipecos_opencms_portlet_INSTANCE_P37k&p_p_lifecycle=0&p_p_state=normal&p_p_col_id=column-3&p_p_col_count=1&_ipecos_opencms_portlet_INSTANCE_P37k_content=%2Fopencms%2FBenestar%2FContidos%2FPlans_e_programas%2Fdocumento_0058.html&category=Tema/Discapacidade/,Tiposenumerados/Tipodocumento/Plan-ou-programa/&activo2=sop6
 Pincha la imagen para acceder

Modelo de solicitud y de informe médico
La solicitud y el informe médico se formalizará en los impresos oficiales y tendrán que estar firmados por los padres/madres o tutores de las personas con discapacidad y por el personal médico.
Estos impresos están á disposición de las personas interesadas en este enlace :
Impresos para a participación nos campamentos de verán específicos para persoas con discapacidade 2017

Plazo y lugares de presentación de solicitudes Hasta el día 2 de mayo.
Consellería de Política Social.
Dirección Xeral de Maiores e Persoas con Discapacidade
Edificio administrativo San Caetano, s/n.
15781 Santiago de Compostela.


Coste de la plaza y bonificación
Las personas participantes deberán ingresar la cantidad establecida, en los términos que se le indiquen al notificarle la concesión de la praza.
Ese importe se puede reducir un 50% si la persona tiene el título de familia numerosa y un 25 % si tiene el carné joven. No acumulables.

Información:
 900 333 666  gratuíto.
 981 547 437, 981 544 640
autonomiapersoal.sxps@xunta.es

Fuente: Xuventude.net

VUESTRA VOZ. Así me convertí en anoréxica

Alba no se llama Alba, pero prefiere conservar su anonimato. Sabe que si dijese su verdadero nombre comenzarían los chismes, los comentarios hirientes y las alusiones hacia su estupidez y frivolidad. Quienes condenaron su cuerpo y fomentaron sus inseguridades,  ahora la juzgarían por haber padecido el trastorno.

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/salud/2017/04/07/me-converti-anorexica-sali-enfermedad/00031491583785232776278.htm

 La anorexia llegó cuando tenía 16 años y la acompañó durante toda su adolescencia.  No fue algo que apareciese por casualidad; sino la evolución natural de complejos presentes desde la infancia  «Siempre  fui una niña con problemas de peso. Vivía obsesionada con los kilos y hacía una dieta permanente. Me sentía juzgada por todo el mundo y, sobre todo me juzgaba a mí misma. Mi vida no era muy distinta antes. La enfermedad era simplemente un paso más, del que ni siquiera era consciente».
La falta de confianza en los métodos naturales de adelgazamiento y la relación con un entorno de chicas marcadas por la misma obsesión condujeron a la joven, y a parte de sus amigas, a un juego del que resultaba imposible salir  «Tenía una amiga que tonteaba con no comer para adelgazar, y decidió pasarme el remedio. Yo, envidiaba sus resultados  y le hice caso. Le pedía consejo, ayuda, recomendaciones... no era como tener ningún tipo de alteración, simplemente evitaba la comida».
Hablar de la enfermedad todavía es algo muy complicado para ella. Es difícil comprender las imágenes que recuerda en relación con su pasado. «Más que una imagen me viene la sensación de ansiedad. Cuando pienso en todo lo que sentí e hice, el sentimiento es bastante real; como si volviese a estar viviéndolo. Es raro, pero me trae mucha tristeza. Por otro lado, tampoco puedo evitar acordarme de episodios que viví o cosas que pensé, que me han marcado bastante. Supongo que cada vez que recuerdo la anorexia viene todo junto».
Todos los aspectos de su vida fueron modificados, desde la relación con sus padres a la confianza en el grupo de amigos «Yo no quería que nadie se enterase. Lo sabían las que compartían mis mismos hábitos. También me obsesionaba. Era en lo único que pensaba. No podía concentrarme en nada, contaba cada caloría y me pasaba el día subida a la báscula. Sentía un pequeño alivio cuando había descendido el número del día anterior, pero podía suponerme una pesadilla como hubiese subido.»
Estudiar o realizar cualquier tipo de trabajo intelectual era un esfuerzo titánico para su cerebro, permanentemente ocupado y desnutrido. No podía permitirse fracasar, cualquier fallo en sus notas o en su rendimiento la condenaría socialmente. El agotamiento y la falta de fe en el cambio llevaron a la anulación emocional que, Alba recuerda como uno de los peores componentes del trastorno «Se pasa muy mal no comiendo y sintiéndote basura, pero personalmente me olvidé de sentir. Quiero decir, nada me gustaba, ni me disgustaba; ni me hacía gracia, ni me hacía llorar... por poner un ejemplo me convertí en autista».
Si todo giraba en torno al universo de la comida, el momento de enfrentarse a la mesa suponía una tortura. «Era Una pesadilla. Lo más duro no era deshacerme de la comida, sino no comer. Siempre me ha encantado comer y tengo tendencia a atiborrarme cuando estoy nerviosa o ansiosa, algo que en mi estado se repetía bastante. Vomitar se convirtió en mi salvación. Todavía me acuerdo como me echaba crema compulsivamente en los nudillos marcados».
Sufrir físicamente, esa era la única realidad emocional existente en el mundo de Alba. El daño al propio organismo se convirtió en obligación como condena a un cuerpo que no respondía a las exigencias sociales. Sin embargo, los problemas se extendían más allá de sus fronteras físicas «Me sentía culpable por ver sufrir a mi madre. Intentaba esconderlo pero ella me veía y lo notaba. También he sentido que no me ha ayudado lo suficiente para superarlo, por lo que se enfrentaban sentimientos».
La culpabilidad no solo estaba presente en las relaciones afectivas; sino también, en la aceptación de la enfermedad. La joven, que en aquel momento no responsabilizaba a su entorno, llegó a creer que se merecía el dolor por haber nacido imperfecta. Ahora, es consciente de que el trastorno es resultado de un cúmulo de circunstancias; y reflexiona sobre ellas de forma adulta y tranquila. «Me gustaría pensar que solo fue mi culpa, y solía hacerlo. Me culpaba cada día por tener anorexia. Una parte de mí creía que me la merecía, de alguna forma pensaba que solucionaría mis problemas (algo que no hizo, sino que los empeoró). Hoy siento que es una mezcla de todo: la gente que te rodea, lo que ves en la televisión o Internet, incluso la forma en que nos educan».
El paso del tiempo ha hecho que sea consciente de la manera en que la sociedad afecta a un desarrollo adecuado, a través de exigencias imposibles de realizar. Aun así, sorprende cómo se reprocha no haber sido valiente para enfrentarse a los prejuicios sin convertirse en su víctima. «Me gustaría haber tenido más coraje (todavía no lo he conseguido) para quererme como soy y preocuparme por mi salud más que por lo que viesen los demás. He evolucionado un poco desde que logre salir, y puedo comer o vestirme libremente; pero una parte de mi sigue sintiéndose culpable por muchas cosas, lo que me ha hecho plantearme más de una vez si algún día conseguiré curarme del todo. No creo que la sociedad que nos rodea sea algo que me ayude. Todos los días veo niñas quejándose de sus cuerpos o llorando porque no se parecen a Kendall Jenner, y me gustaría que viesen que todo eso no es real. Nadie las ayuda, todo lo contrario, algunas veces pienso que es un bucle del que la sociedad no quiere o no le interesa salir».
Ni siquiera ella, que ha superado la enfermedad, se ve capaz de aclarar los elementos que la producen, pero tiene claro que para una cura definitiva hay que desvincularse con todo lo relacionado con el trastorno «Lo que de verdad me ayudó a salir fue alejarme de ese ambiente. Es verdad que sin determinación personal no hubiese sido capaz, pero si me hubiese quedado allí seguiría teniendo problemas. Apenas tuve ayuda psicológica, pero en la medida en que pudieron ayudarme fue bastante útil, aunque vuelves a lo mismo. Da igual lo que te hagan o lo que te digan, tú eres tu propia salvación»
La historia de Alba es la cara positiva de una pesadilla que en muchas ocasiones termina en muerte. Lo que muchos consideran una tonta obsesión adolescente por el culto al cuerpo es un arma peligrosa que, si no mata, provoca graves secuelas en el organismo, tanto en el aparato digestivo, como en una psicología difícil de sanar. Los insultos tontos sobre el físico son bombas nucleares que conducen al suicidio, físico y social, en el mundo de las inseguridades. «Pienso que es la sociedad en general la que contribuye al desarrollo de los trastornos alimenticios, no sabría decir si por el capitalismo, o por otros principios». Tiene claro que la educación es la base para evitar que los jóvenes sufran este proceso «Cuando alguien empieza en esto cree que es la solución. Hay que enseñar desde el momento cero que no lo es, que hace de todo menos ayudarnos».

Fuente: Eugenia Valencia. La Voz de Galicia.