Entrada destacada

Becas y ayudas a alumnos de niveles postobligatorios

Convocatoria 2017-2018 El día 10 de agosto de 2017 se publicó en el Sistema Nacional de Publicidad de Subvenciones (no en el tradicional ...

lunes, 14 de agosto de 2017

Becas y ayudas para alumnos con necesidad específica de apoyo educativo

Convocatoria 2017-2018


Plazo de presentación
  • Desde el 13 agosto 2017
  • Hasta el 28 septiembre 2017 inclusive

http://www.mecd.gob.es/servicios-al-ciudadano-mecd/catalogo/educacion/becas-ayudas-subvenciones/para-estudiar/infantil/necesidad-especifica-apoyo-educativo.html

Se convocan las siguientes ayudas:

a) Ayudas directas para el alumnado que requiera por un periodo de su escolarización o a lo largo de toda ella, determinados apoyos y atenciones educativas específicas derivadas de discapacidad o trastornos graves de conducta.
b) Subsidios por necesidades educativas especiales derivadas de discapacidad o trastorno grave de conducta para familias numerosas.
c) Ayudas para programas específicos complementarios a la educación reglada para alumnado con necesidad específica de apoyo educativo asociado a altas capacidades intelectuales.

Beneficiarios
Podrán solicitar las ayudas los alumnos que no superen una determinada renta y/o patrimonio familiar y que presenten necesidad específica de apoyo educativo derivada de discapacidad o trastornos graves de conducta y que se encuentren cursando en centro específico, en unidad de educación especial de centro ordinario o en centro ordinario que escolarice alumnos que presentan necesidades educativas especiales, alguno de los niveles educativos no universitarios.
Para obtener el subsidio se requerirá ser miembro de familia numerosa.

Solicitudes
Las solicitudes tanto de ayuda como de subsidio deberán cumplimentarse mediante el formulario accesible por internet en la dirección www.mecd.gob.es o a través de la sede electrónica del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en la dirección https://sede.educacion.gob.es en el apartado correspondiente a "Trámites y Servicios".

Componentes de las ayudas y cuantías
- Enseñanza: hasta 862,00 euros.
- Transporte interurbano: hasta 617,00 euros.
- Comedor escolar: hasta 574,00 euros.
- Residencia escolar: hasta 1.795,00 euros.
- Transporte para traslado de fin de semana de alumnos internos en centros de educación especial: hasta 442,00 euros.
- Transporte urbano: hasta 308,00 euros.
- Libros y material didáctico:

Educación Primaria, Educación Secundaria Obligatoria, Formación Profesional Básica y Formación para la transición a la vida adulta: hasta 105,00 euros.

Resto de niveles de la enseñanza post-obligatoria: hasta 204,00 euros.

Reeducación pedagógica o del lenguaje: hasta 913,00 euros para cada una de ellas.

Información sobre la tramitación de la ayuda
La información sobre el estado de tramitación del procedimiento podrá consultarse a través de la dirección electrónica https://sede.educacion.gob.es. Asimismo, los interesados podrán dirigirse a la unidad de becas de la provincia correspondiente. El expediente se identificará por el nombre del solicitante de la ayuda o subsidio.

Más información:
Contacto: Las consultas sobre el procedimiento pueden realizarse por cualquiera de los medios que se encuentran en la página de Información administrativa
Así mismo, puede acceder a la dirección de la unidad de becas PDF de su provincia.

FUENTE: MECD

viernes, 11 de agosto de 2017

Becas y ayudas a alumnos de niveles postobligatorios

Convocatoria 2017-2018

El día 10 de agosto de 2017 se publicó en el Sistema Nacional de Publicidad de Subvenciones (no en el tradicional BOE) el Real Decreto de becas MECD 2017/2018 para estudios post obligatorios universitarios y no universitarios. Se puede descargar el Real Decreto completo en:

REAL DECRETO DE BECAS MEC 2017/2018

Desde el 11 de agosto hasta el próximo 17 de octubre (para universitarios) y 3 de octubre (no universitarios) se extiende el periodo de presentación de becas mec 2017/2018 de todos los niveles educativos 

Estudios Postobligatorios:

Enseñanzas universitarias de Grado, Máster, Licenciado, Ingeniero, Arquitecto, Diplomado, Maestro, Ingeniero Técnico, Arquitecto Técnico, cursos de acceso a la universidad para mayores de 25 años, complementos de formación para Grado y Máster, Bachillerato, Formación Profesional de grado medio y superior, Formación Profesional básica, enseñanzas artísticas profesionales, enseñanzas deportivas, enseñanzas artísticas superiores, estudios religiosos superiores, estudios militares superiores, estudios de idiomas realizados en las Escuelas Oficiales de Idiomas y cursos de acceso a Formación Profesional.


Requisitos generales
Para tener derecho a beca deberán reunir los siguientes requisitos generales:
  • Ser español, o poseer la nacionalidad de un Estado miembro de la Unión Europea. En el caso de ciudadanos de la Unión o de sus familiares, beneficiarios de los derechos de libre circulación y residencia, se requerirá que tengan la condición de residentes permanentes o que acrediten ser trabajadores por cuenta propia o ajena. Estos requisitos no serán exigibles para la obtención de la beca de matrícula. En el supuesto de extranjeros no comunitarios, se aplicará lo dispuesto en la normativa sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social.
  • No poseer en el momento de solicitar la beca un título de nivel igual o superior al de los estudios para los que se pide la beca.
  • Reunir el resto de requisitos académicos y económicos que especifica la convocatoria.
ESTUDIOS UNIVERSITARIOS

Las becas generales para estudios universitarios se dirigen a estudiantes que en el curso 2017-2018 estén matriculados en alguno de los siguientes niveles:
  • Enseñanzas universitarias adaptadas al Espacio Europeo de Educación Superior conducentes a títulos oficiales de Grado y de Máster.
  • Enseñanzas universitarias conducentes a los títulos oficiales de Licenciado, Ingeniero, Arquitecto, Diplomado, Maestro, Ingeniero Técnico y Arquitecto Técnico.
  • Curso de preparación para acceso a la universidad de mayores de 25 años impartido por universidades públicas.
  • Complementos de formación para acceso u obtención del título de Máster y créditos complementarios para la obtención del título de Grado o para proseguir estudios oficiales de licenciatura.
No se incluyen en esta convocatoria las becas para la realización de estudios correspondientes al tercer ciclo o doctorado, estudios de especialización ni títulos propios de las universidades.


Plazo de presentación
  • Desde el 11 agosto 2017
  • Hasta el 17 octubre 2017
Tipos de becas y cuantía
  • Beca de matrícula: Comprenderá el importe de los créditos de los que el alumno se matricule por primera vez. El importe será el del precio público oficial que se fije en el curso 2017-2018 para los servicios académicos. No formarán parte de la beca de matrícula aquellos créditos que excedan del mínimo necesario para obtener la titulación de que se trate. En el caso de los estudiantes de universidades privadas, la cuantía de esta beca será igual al precio mínimo establecido por la comunidad autónoma en la que el solicitante curse sus estudios para un estudio con la misma experimentalidad en una universidad pública de esa misma comunidad autónoma.
  • Cuantía fija asociada a la residencia del estudiante durante el curso escolar: 1.500 €
  • Cuantía fija asociada a la renta del estudiante: 1.500 €
Requisitos académicos, económicos y de otro tipo
TRAMITACION: Acceso al servicio On Line


ESTUDIOS POSTOBLIGATORIOS NO UNIVERSITARIOS

Las becas generales para estudios no universitarios se dirigen a estudiantes que en el curso 2017-2018 estén matriculados en alguno de los siguientes niveles:
    • Primer y segundo cursos de Bachillerato
    • Formación Profesional de Grado Medio y de Grado Superior
    • Enseñanzas Artísticas Profesionales
    • Enseñanzas Deportivas
    • Enseñanzas Artísticas superiores
    • Estudios religiosos superiores
    • Estudios militares superiores
    • Estudios de idiomas en Escuelas Oficiales, incluida la modalidad de distancia
    • Cursos de acceso y de preparación para pruebas de acceso a la Formación Profesional y cursos de formación específicos para acceso a Ciclos Formativos de Grado Medio y Superior, impartidos en centros públicos y privados concertados
    • Formación Profesional Básica
    Nota: la beca para estudios de acceso a la universidad para mayores de 25 años deberá solicitarse en la página de beca general para estudios universitarios.

    Plazo de presentación
    • Desde el 11 agosto 2017
    • Hasta el 3 octubre 2017 
    Tipos de becas y cuantía
    • Beca básica: 200 €
    • Cuantía fija asociada a la residencia del estudiante durante el curso escolar: 1.500 €
    • Cuantía fija asociada a la renta del estudiante: 1.500 €
    Requisitos académicos, económicos y de otro tipo
     TRAMITACION: Acceso al servicio On Line 
    Más información: 

    Preguntas y respuestas
    CONSULTA ELECTRONICA
    CONSULTA PRESENCIAL
    INFORMACIÓN TELEFÓNICA: 910 837 937
    Direcciones de las unidades de becas que tramitan la solicitudPDF
    FUENTE: MECD

    jueves, 10 de agosto de 2017

    COMIC. Resolver conflictos en familia

    En esta guía en forma de cómic,, Antonio Ortuño, aborda con la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (CEAPA) cómo resolver con respeto y coherencia los principales conflictos que se pueden vivir en el día a día de la familia, desde las rabietas hasta la presencia de nuestros hijos en botellones, pasando por el desorden del cuarto, los deberes, la paga, las ganas de dejar los estudios, las decepciones con amistades…


    https://drive.google.com/open?id=0B43qYPQSKL9ITkZacFE0MExHYzA
     pincha la imagen y descargalo de nuestro Drive Profesional

    Fuente: CEAPA

    jueves, 3 de agosto de 2017

    Intención paradógica. Qué es?

    1- Introducción

    https://www.psicodiagnosis.es/areaespecializada/tecnicasdeintervencion/laintencionparadojica/index.php
    La intención paradójica es uno de los métodos más rápidos, más poderosos y menos comprendidos para cambiar la conducta. Mediante una serie de instrucciones que llamamos “paradójicas” se han conseguido éxitos significativos en trastornos concretos como pueden ser la dificultad para dormir, el morderse las uñas y el tartamudeo (disfemia) entre otros.
    Los principios teóricos se basan originalmente en las técnicas de la Terapia Breve del psiquiatra Milton H. Erickson y la logoterapia de Victor Frankl.

    La denominación de “paradójica” no es gratuita sino que delata la auténtica naturaleza del sistema. Se trata de pedirle al paciente que haga precisamente lo que es objeto de malestar psicológico. Si una persona no puede dormir le pediremos que deje de hacerlo durante un tiempo o unas horas determinadas. Si un niño se muerde las uñas le exigiremos que lo haga durante más tiempo o durante intervalos más largos. Si un joven tartamudea y eso le crea gran ansiedad, le obligaremos a que tartamudee con mayor frecuencia y durante más tiempo de forma voluntaria.

    Son procedimientos construidos para sorprender. Son contrarios a las expectativas de los pacientes sobre su visión de la naturaleza de la función de la terapia.

    La técnica parece de entrada irresponsable y contraria al sentido común. No se entiende como potenciando lo que se intenta erradicar se va a solucionar el problema. Esta es la gran paradoja de la técnica que a continuación exponemos.

    2- ¿Cómo funciona?

    La eficacia de la Intención Paradójica se basa en el principio fundamental de que los pacientes intenten llevar a cabo la conducta que están evitando. De esta manera, el proceso circular, que se mantiene a sí mismo, se rompe, puesto que el intentar realizar la conducta no deseada es incompatible con la ansiedad anticipatoria y, por tanto, la neutraliza.

    Imaginemos una persona que sufre insomnio. Se acuesta puntualmente pero no logra conciliar el sueño hasta una determinada hora de la madrugada. Ello le comporta problemas para despertarse por la mañana. Además, cada día, al acercarse la hora de ir a dormir, manifiesta mucha ansiedad ya que anticipa su fracaso en el intento de dormir. Pues bien, la técnica consiste precisamente en pedirle, como parte del tratamiento, que no trate de dormirse hasta más tarde de lo que lo hace (las horas deben concretarse según las circunstancias). ¿Qué conseguimos con ello? De entrada situamos el origen del problema en una causa externa al paciente (ahora ya no duerme debido a que no logra conciliar el sueño, sino porque así se le ha exigido). El primer efecto es disipar la ansiedad de anticipación con lo cual es muy probable que el resultado sea la aparición del sueño antes de lo esperado.

    En el caso de las disfemias (tartamudeos) al permitir e incitar a que el niño tartamudee voluntariamente, durante un tiempo controlado, puede tener también unas consecuencias reductoras de la ansiedad y producirse una mejora.

    Otro ámbito de aplicación puede ser en el de la cama mojada (enuresis). ¿Qué sucedería si le diéramos permiso o le pidiéramos a un niño que se hiciera pipi cada día durante un tiempo? Probablemente si ese problema va asociado a unos altos niveles de ansiedad por parte del niño, el sentirse liberado del mismo podría significar una mejora.

    No estamos afirmando que esta sea una técnica milagrosa sino que tiene una gran capacidad terapéutica si se sabe utilizar con creatividad y en combinación con otras técnicas mas usuales. Evidentemente tiene sus límites. El principal es que su mayor eficacia está condicionada a que junto con el problema que queremos tratar se de un cierto nivel de ansiedad en la persona o niño. Como se ha expuesto la técnica incide directamente sobre las propias cogniciones al invertir los roles.

    Otra limitación importante es que debe utilizarse con preferencia en aquellos casos en que las técnicas convencionales han resultado inútiles. Por ejemplo, en un caso de insomnio, donde se ha podido utilizar un entrenamiento en relajación con mal resultado, podría ser un buen candidato a la intención paradójica. Ahora no hablaríamos de intentar dormirse relajándose progresivamente sino preparar la habitación con la intención de mantenerse el máximo tiempo despierto posible. En concreto, los máximos beneficios se lograrán en aquel tipo de paciente que experimente “esfuerzos para dormir” y que padecen una ansiedad considerable sobre las consecuencias negativas de la perdida de sueño.
    En general, pues, podemos afirmar que la técnica funcionará mejor con personas con preponderancia de síntomas cognitivos que no con aquellos en los que predominen los conductuales.

    3- Su utilización en población infantil y juvenil

    No está muy documentada su utilización en niños por lo que debemos ser muy prudentes al respecto.

    Se han apuntado ya intervenciones concretas en el caso de las disfemias, enuresis, morderse las uñas, etc. En el caso de niños mayores hay alguna referencia a tratamientos de fobias específicas en donde los principios de intervención coinciden o se complementan con las denominadas técnicas de inundación.

    Sabemos de las peculiaridades y limitaciones de la intervención psicológica con población infantil y juvenil. Las técnicas paradójicas, dentro de este contexto, pueden aportarnos en casos y momentos concretos soluciones ingeniosas para problemas puntuales. No se trata tanto de una aplicación estándar de la técnica sino de aprovechar sus principios como una herramienta más dentro del cajón de sastre que constituyen todas las técnicas de intervención, en especial, cuando las habituales resultan ineficaces.

    Con frecuencia nos encontramos con conductas disruptivas de menores que obedecen a la necesidad de comunicar algo o efectuar una demanda. A veces es la costumbre que ha impuesto un repetido quehacer diario que aunque desadaptado y no deseado se mantiene en un circulo vicioso difícil de romper. En otras ocasiones la situación o el contexto no nos permite actuar de la forma convencional y necesitamos de la creatividad. Es en todos estos casos cuando la intervención paradójica adaptada puede aportarnos alguna salida.

    A continuación se exponen algunos casos en los que se podría valorar la inclusión de estas técnicas. Sin embargo, se insiste en la necesidad de entenderlas como un instrumento complementario y dentro de un marco terapéutico más amplio (vamos a tratar básicamente síntomas). Por lo tanto, en población infantil, lo entenderemos como intervenciones puntuales cuando las necesidades de la situación lo requieran y técnicas más convencionales no acaban de funcionar.

    Además deberá valorarse la edad del niño, su nivel cognitivo y las posibles consecuencias negativas de su aplicación a la que más adelante nos referiremos.

    4- Ejemplos prácticos

    Veamos algunos ejemplos prácticos susceptibles de la aplicación de la técnica :

    Ejemplo 1:
    Supongamos que J. es un niño de 9 años con buen nivel intelectual pero con muchas limitaciones en su funcionamiento social debido a que presenta obsesiones recurrentes acerca de lo bien o mal que realiza sus actividades. De forma repetitiva necesita de la aprobación constante del adulto y si no la obtiene o considera que ésta no ha sido suficientemente clara le crea un gran desasosiego y ansiedad. Aquí la intervención iría encaminada a pedirle al niño que ejecute mal deliberadamente alguna actividad, a que deje de ser por un momento perfeccionista. En definitiva, a que se enfrentara con sus temores de una forma controlada y que aprendiera que no se producen las temidas consecuencias catastróficas.

    Ejemplo 2:
    P. es una niña con 7 años de edad. Su nivel intelectual es normal pero ha aceptado muy mal la separación de sus padres. Su rendimiento escolar ha bajado mucho hasta el punto que su profesora está muy preocupada. Han aparecido ciertos comportamientos disruptivos y autolesivos que antes no estaban presentes en el repertorio de la niña. Actualmente sigue un tratamiento cognitivo-conductual, pero una de las conductas que más preocupa a sus padres, es la de morderse los dedos o uñas de la mano hasta el punto de provocarse erosiones. Es evidente que la intervención psicológica se está produciendo a diferentes niveles, sin embargo, en la conducta concreta de morderse las uñas (si no hay avances) podemos intentar una solución drástica con la intención paradójica.

    En una situación controlada, vamos a pedirle que no deje de morderse los dedos (siempre vigilando la intensidad de la misma y en el caso de que no haya contraindicación médica o lesiones en la zona afectada) durante períodos cada vez más largos. Se le recriminará si deja de hacerlo antes del tiempo previsto. El acto deja de convertirse en voluntario, pierde su capacidad de llamar la atención y se vuelve desagradable. Es posible que su frecuencia disminuya después del tratamiento si se han seguido los tiempos y las formas adecuadas.

    Ejemplo 3:
    F. Es un niño de 8 años. Presenta enuresis primaria y no parece haber factores orgánicos o ambientales que justifiquen el mantenimiento del problema. El niño es muy responsable y lo vive con mucha angustia. Teme especialmente que sus compañeros se enteren y se rían de él. Además las colonias están cerca y su nivel de ansiedad ha aumentado anticipando las posibles consecuencias. El tratamiento habitual no está resultando eficaz y dado el alto componente de ansiedad asociado parece un buen candidato a la intención paradójica. Como parte del tratamiento vamos a darle permiso para que se haga pipi en la cama durante un tiempo (los padres deberán tomar las precauciones pertinentes). Es más, vamos a insistirle que creemos que para poder ayudarle seria importante que se le escapara alguna noche. De lo que se trata no es de que voluntariamente lo haga en la cama (en caso que se despertara con la necesidad de ir al servicio así debería hacerlo) sino que si se le escapa no tan sólo no pasa nada sino que es un señal que estamos avanzando en la solución.

    En la base de esta paradoja está la intención de descargar emocionalmente al niño de la culpabilidad de hacerse pipi en la cama. La ansiedad anticipatoria en esos días no tiene razón de existir. En estas circunstancias es muy posible que el niño disminuya los episodios de cama mojada y que afronte con mayor éxito posteriormente el tratamiento convencional.

    5- Conclusiones y limitaciones de la técnica

    • 1- La técnica está orientada principalmente a atenuar síntomas. Debe, pues, utilizarse básicamente como una herramienta complementaria dentro del marco general del tratamiento.
    • 2- Es especialmente útil cuando hay un componente de ansiedad anticipatoria asociado ya que la ataca directamente. En niños debe utilizarse con prudencia ya que mal empleada podría comportar un aumento de las conductas no deseadas al fomentar directamente la que queremos eliminar.
    • 3- Debe valorarse a fondo las peculiaridades de cada niño antes de utilizarlas.
    • 4- Su uso está más justificado cuando las técnicas convencionales no acaban de funcionar.
    • 5- No tenemos actualmente estudios rigurosos que nos orienten en cuanto a su eficacia, ámbito de aplicación y otros aspectos sobre las diferentes variantes de su uso en niños.
    • 6- A pesar de estas limitaciones, creo que la intención paradójica resulta especialmente interesante, dado que el niño lo vive de forma novedosa, contrario a sus expectativas, pero a la vez puede motivarle mucho hacia la solución de problema.
    • 7- Estas técnicas sólo pueden ser utilizadas bajo la supervisión de profesionales especializados. 
    Fuente: Psicodiagnosis

    martes, 1 de agosto de 2017

    Personalidad. Se puede educar?

    ¿Se puede educar la personalidad? 
     











    El origen del término personalidad proviene del griego "prosopon" cuyo significado es máscara. En latín, “personare” equivale a “resonar a través de...” (per sonare) que también alude a la forma en que cada uno se manifiesta ante los demás.
    Carl Jung, neopsicoanalista suizo, empleaba el término de máscara para representar la imagen que mostramos públicamente ante los demás. Las exigencias sociales hacen que desde que somos muy niños comprendamos que debemos ocultar partes de nosotros para ser aceptados. Si hemos aprendido, por ejemplo, a través de nuestros padres que es malo enfadarse, lo más probable es que este aprendizaje nos lleve a esconder nuestras verdaderas emociones cuando nos enfadamos y mostremos, en cambio, complacencia o alegría (la máscara). Todo aquello que ocultamos de nosotros acaba formando parte de lo que Jung llamaba la Sombra.
    Jung fue de los primeros autores en proponer "tipos psicológicos" que llevó a la creación de una de las herramientas más populares para la evaluación de la personalidad: el test MBTI.
    Para este autor el proceso de desarrollo de una persona consistía en individualizarse y tomar conciencia de las dualidades del ser.
    "Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz sino haciendo consciente la oscuridad. Lo que no se hace consciente se manifiesta en nuestras vidas como destino."
    La evolución de la Psicología como ciencia, ha ido dejando atrás teorías como las psicoanalíticas, para ir dando paso a otras que miden los constructos que componen la personalidad para responder a la pregunta fundamental: ¿Quién soy yo?
    Independientemente del enfoque de cada teoría, la personalidad responde a:
    • Las pautas de pensamiento, emoción y conducta, distintas y características de un individuo.
    • La identidad de la persona.
    • La influencia de la genética y del ambiente. 
    • Lo que los demás dicen de nosotros.  
    • Un estado de evolución constante abierto a su constante desarrollo en el que el carácter puede ir cambiando pero no el temperamento permanece durante toda la vida.
    La personalidad es el tema por excelencia de la psicología en la el que se investiga al individuo, sin embargo ¿es posible hablar de uno mismo sin tener en cuenta a los otros? ¿No somos, en cierta parte, producto de lo que los demás dicen ver en nosotros? La relación que mantenemos con las personas parte de lo que creemos que somos y de lo que pensamos que los otros son. Si consideramos que alguien es "inteligente", "sociable", "ágil", por ejemplo, y concuerda con lo que nos gusta de los demás y las expectativas sociales que tenemos, miraremos a esa persona de una manera totalmente distinta que si nos disgustara por ser "menos inteligente", "introvertida" o "lenta".
    En el primer caso, lo más seguro es que nos aproximemos a esa persona, la tratemos con amabilidad, protejamos la relación, etc. En el segundo caso, lo más probable es que mantengamos la distancia, nos mostremos ariscos o impacientes y seamos cómplices de la crítica junto con aquellos que sienten emociones parecidas a las nuestras hacia esa persona.
    En el ámbito educativo, la percepción que tienen los docentes de sus alumnos puede marcar los resultados académicos que obtengan estos.
    Robert Rosenthal y Lenore Jacobson realizaron un experimento en una escuela en los años sesenta cuyo efecto llamaron el "efecto Pigmalión". El experimento consistió en proporcionar información falsa a los docentes sobre los resultados de sus alumnos en un test de inteligencia y evaluar posteriormente el efecto de sus creencias y expectativas. 
    La información falsa que se les dio a los profesores era que había una serie de alumnos con una gran inteligencia que se encontraban en un período de crecimiento intelectual, por encima de otros con menor inteligencia.  
    El 47 % de los alumnos de los que los profesores esperaban un mayor crecimiento al resto ganaron veinte o más puntos en los resultados del test de inteligencia que volvieron a aplicar al cabo de 6 meses. Estos resultados llevaron a los investigadores a concluir que las expectativas que los profesores tenían sobre determinados estudiantes, y el correspondiente comportamiento que tuvieron con ellos para acompañar estas expectativas, fueron la causa de que los estudiantes experimentaran un crecimiento intelectual acelerado.
    En aquellos alumnos en los que no hubo expectativas positivas por parte de los profesores o bien bajaron sus puntuaciones en el test de inteligencia o permanecieron como estaban al principio de año. Esta cuestión, junto con la que hemos comentado al principio del post, nos lleva a cuestionar hasta qué punto las etiquetas que ponemos a los niños (que son los rasgos que identificamos de su personalidad) ayuda a que estos puedan explorar y desarrollar su identidad y potencial plenamente.
    Proponemos las siguientes 5 opciones para evitar la visión determinista de la personalidad:
    1. Conocer quiénes son realmente nuestros alumnos, hijos. Cualquier padre diría que sabe perfectamente cómo es su hijo pero ¿hasta qué punto esto es así o proyecta expectativas, frustraciones, experiencias pasadas, miedos, etc.? Los profesores también pueden creer conocer a sus alumnos, pero ¿es un conocimiento real, profundo? Es necesario observar, dedicar tiempo y sobretodo conocerse a uno mismo para no poner en los demás cuestiones propias.
    2. Educar en lo que es y lo que podría llegar a ser. Los profesores son los encargados de acompañar a los niños en su proceso de desarrollo "profesional". La educación emocional puede ser una buena guía para educar respetando la personalidad de los niños sin contaminar con nuestra idea de éxito o o de lo que hay que hacer para llegar a ser algo en la vida.
    3. Eliminar de nuestro vocabulario las etiquetas personales. Si la personalidad es algo dinámico que cambia con el tiempo, el lenguaje que empleemos debe ser coherente. Si decimos a un niño, por ejemplo, repetidas veces que es "muy nervioso" el mismo principio de profecía auto cumplida que comentamos antes, funcionará para que el niño muestre con su comportamiento nuestras creencias.
    4. Establecer relaciones que fortalezcan la autoestima. Las personas somos en parte lo que los demás ven en nosotros. Si creamos un buen clima educativo, estaremos favoreciendo que las relaciones personales ayuden a construirnos como personas.
    5. Respetar las diferencias. Los niños necesitan ser aceptados por el grupo. Si son rechazados, sufrirán las consecuencias distorsionando su personalidad para agradar a los demás o serán repudiados. La educación debe favorecer la comprensión de la diversidad. 
    ¿Tú qué opinas?

    Fuente: Noelia Estévez, psicóloga especialista en desarrollo

    jueves, 27 de julio de 2017

    Por qué odiamos a quienes destacan o Síndrome de Procusto

    ¿Qué es el síndrome de Procusto?

    https://psicologiaymente.net/social/sindrome-procusto#!

    El denominado síndrome de Procusto hace referencia a la tendencia que poseen algunas personas, empresas o incluso sociedades a rechazar a aquellos con características diferentes a las propias por miedo a ser superados o cuestionados por ellos. Se tiende a intentar mantener una uniformidad constante en la que las divergencias son mal vistas y/o castigadas.
    De este modo se establecen actitudes de discriminación e incluso cierto nivel de acoso hacia la persona que sobresale y que se considera puede amenazar la propia posición o estima. Se ignoran o tergiversan sus ideas, se critican los intentos de proactividad y creatividad. Si la relación con dicha persona no puede evitarse se pretende que la persona se mantenga de unos límites que no excedan las posibilidades de la persona que las rechaza, presionando de manera que se obtenga una cierto homogeneidad en las capacidades manifestadas conductualmente. 
    A menudo el contacto entre ambos sujetos pretende ser correcto y no manifestarse aparentemente ningún tipo de conflicto de manera directa, si bien las relaciones tienden a deteriorarse con el tiempo.
    Normalmente se da hacia personas que pueden estar por encima, pero en ocasiones también se rechaza a personas que se considera tienen menores capacidades que las propias (en esta caso se les pretende modificar de cara a que se adapten a la visión del mundo de la persona con este síndrome).

    ¿Qué tipo de personas lo manifiestan?

    Por lo general, el síndrome de Procusto se da en personas con un elevado nivel de frustración y poca sensación de control, teniendo una autoestima baja o lábil. En ocasiones han sufrido vejaciones y diferentes eventos estresantes y traumáticos que han provocado que duden de su propia capacidad, con lo que personas que se perciben como superiores o con posibilidades a serlo les son aversivas. 
    También puede ocurrir el caso contrario, una persona con una autoestima exagerada hasta límites casi narcisistas que vea que otros destacan y son más tenidos en cuenta que ellos mismos.
    Quien ejerce esta actitud puede llevarla a cabo tanto de manera consciente como inconsciente. Mientras que los primeros tratarían directamente de producir un perjuicio a la persona sobresaliente al verse amenazados, los segundos tenderan a pensar que su punto de vista es el correcto y que son los demás quienes deben adaptarse a ella.

    Origen del nombre: el mito griego de Procusto

    De cara a comprender con mayor facilidad este síndrome, puede ser de utilidad conocer la procedencia de su denominación, muy vinculada a las características del síndrome en cuestión. Dicho origen lo encontramos en el mito griego de Procusto.
    Procusto, también conocido como Damastes, es según la mitología griega uno de los hijos del dios Poseidón. Este ser acogía en su hogar a los viajeros y les dispensaba una gran hospitalidad, con un trato amable y dispuesto, proponiéndoles pasar la noche en su morada.
    Sin embargo, al dormirse los invitados, Procusto los amordazaba y comprobaba si su tamaño difería con el de la cama de hierro en la que les acostaba. En el caso de que la persona en cuestión sobrepasaba el tamaño de la cama, Procusto pasaba a cortar los elementos que sobresalieran de ella. Si por el contrario era más baja y no la ocupaba por entero, le rompía los huesos con un mazo con el fin de estirarlo. En resumen, hacía que sus visitantes se ajustaran siempre a las medidas de su lecho.
    Esto llegaría a su fin con la llegada de Teseo, quien le propondría contemplar si el propio Procusto cumplía con las medidas de su cama y, tras observar que era de mayor tamaño procedería a aplicarle el mismo castigo que el que Procusto proporcionaba a sus invitados, cortándole la cabeza y matándolo.
    Este mito refleja la presión a la uniformidad que es característica del síndrome con su mismo nombre, así como la actitud inicialmente afectuosa y acogedora que muchas personas que manifiestan este este síndrome imprimen a su interacción, sin que aparentemente exista ningún tipo de malestar o conflicto.

    Ámbitos en los que se observa

    El síndrome de Procusto puede observarse en prácticamente cualquier entorno, y puede tener graves efectos tanto en la persona que podría sobresalir. Algunos de los ámbitos en los que resulta visible este síndrome son los siguientes.

    Ámbito académico

    En el ámbito académico quien sobresale es muchas veces mal considerado, tanto por algunos de sus compañeros como incluso a veces por los propios docentes. De hecho, incluso en la infancia muchos superdotados se esfuerzan por obtener calificaciones dentro de la media (estamos hablando de los casos en que esto se hacen conscientemente por esta razón y no por considerar el aprendizaje poco estimulante), especialmente en el caso de las niñas debido a cuestiones relativas a estereotipos de género.
    En algunas ocasiones se ha visto el síndrome de Procusto en casos en los que diferentes alumnos y profesionales han criticado y humillado públicamente a otros, debido a que han podido sentirse inferiores en capacidades o ver peligrar su prestigio si el otro sobresale. Esto puede ocurrir incluso en la relación profesor-alumno cuando el primero tiene una baja autoestima.
    Se provoca un ambiente que puede llegar a generar acoso y limitación de las capacidades, no pudiendo alcanzar el sujeto atacado su máximo potencial y produciendo un perjuicio tanto a la formación que se está ejerciendo como al sujeto atacado por la persona que manifiesta síndrome de Procusto, el cual puede verse influido tanto a corto como a largo plazo.

    Ámbito laboral

    Se trata del sector en el que el síndrome de Procusto puede resultar más evidente, especialmente en el sector empresarial, al existir una gran competitividad en el mercado y ser posible que otras personas más preparadas o con mejores capacidades resulten más aptas al propio puesto.
    En este ámbito se va a intentar que la persona que sobresale no lo haga, minusvalorando sus aportaciones o incluso apropiándose de ellas, estableciendo un excesivo nivel de control sobre el sujeto en cuestión y algunos casos se extienden rumores respecto a su persona o su trabaja con el fin de desacreditarla. En algunos casos en los que la persona que se siente amenazada tiene poder para ello, puede llegar a no contratar o promover a las personas más eficientes sino a otras más dominables y que pueden suponer una menor amenaza.
    Para la empresa en cuestión el síndrome de Procusto supone un perjuicio evidente, al no permitir la potenciación de las capacidades y de los recursos de la empresa y suponer una dificultad añadida a la hora de expandirse y gozar de éxito. Se dificulta el trabajo en equipo y se crea un clima de tensión claramente perjudicial para la salud tanto de los sujetos implicados como de la institución a la que representan.

    Ámbito personal

    El síndrome de Procusto no solo se circunscribe a lo profesional o académico, sino que también puede extenderse a lo personal. En estos casos familia, amigos o parejas van a ser criticados constantemente y los fracasos o malestar que pueda sentir la persona vista como amenaza (en este caso hacia la autoestima al considerar que puede ser mejor que el propio individuo) van a producir cierto nivel de alegría y satisfacción (si bien en ocasiones puede verse empañada por la culpabilidad cuando se hace de forma inconsciente).
    Puede haber tendencia a evitar a personas que se consideran superiores en algunas características. Por ejemplo, a las personas con síndrome de Procusto evitarán posibles parejas más atractivas o inteligentes que ellas. Si no se trata de una persona allegada, se tenderá a aislarla, abandonarla o disminuir su autoestima de cara a que sus aptitudes también se vean reducidas.
    En este caso, tanto la persona con síndrome de Procusto como la víctima se verán afectadas, causando una relación tóxica si es que esta llega a producirse y generando sufrimiento a ambas partes.

    Fuente: Oscar Castillero